No aguanta seguir cargando ese peso en silencio. No aguanta sentir culpa cada vez que intentas vivir tu vida. No aguanta esperar que ella cambie, que te vea, que te diga lo que necesitabas escuchar.
Y también sé que hay una parte de ti que duda — que se pregunta si tiene derecho a soltar, si es posible sanar, si realmente puede avanzar sin esa herida encima.
La respuesta es sí. Y la prueba es que estás aquí.
Completar esta compra no es un gasto. Es la primera vez que decides que tu paz vale más que el dolor que has cargado sola.